Azul casi transparente

bombarderocusco

AZUL CASI TRANSPARENTE

El beso después del amor es breve, preciso e intermitente. Intenso más no extenso. Delicado. Nunca frío. Siempre peligroso. Pero aquel beso fue intenso, extenso y definitivo: para un débil de mierda como yo, el primer beso es siempre el definitivo.

La besé con los ojos abiertos, ocurre un placer morboso cuando miras el objeto amado que desfallece blando y sometido bajo tus labios. Pero es altamente inflamable y peligroso: araña, quiebra, abstrae, reclama la inevitable hemorragia interna, el gravísimo desmoronamiento de tus coordenadas. Y aunque tienes perfecta idea de la espantosa separación –un bonito agujero–, te empinas, creces, expones valientemente el pecho: estás perdido.

Estás sumergido en una frenética sucesión de impulsos, navegas en la aceleración, la presión es delicada, violenta, inexorable. Hasta que un silbido –profundo y cristalino– precede a la Gran Explosión.

El último fragmento de la Gran Explosión ingresa bajo tu piel. Eso es lo que no te deja vivir. Perdura, pernocta. Queda cortando. Meses. Años. Toda la vida.

Extracto del Capítulo 2 del libro Bombardero de César Gutierrez.

* La fotografía es de la presentación del libro en el Convento de Santo Domingo – Qorikancha. Martes 06.

Anuncios

2 responses to “Azul casi transparente”

  1. 80M84RD3R0 says :

    muchas gracias por postear el anuncio y este fragmento.
    con mis felicitaciones por este blog, un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: